viernes, 21 de octubre de 2011

Gala de los Oscar.



Salió al escenario erguido, serio, impasible. Nada le afectaron los aplausos que le estaban dedicando, ni los golpecillos que recibía por la espalda en señal de reconocimiento. Ni siquiera a la sonrisa de la presentadora le dedicó gesto alguno. En su discurso fue seco y directo, inexpresivo e inquietante. Acababa de recibir el oscar al mejor actor por interpretar el papel de inspector insociable y parecía haber asistido a su propio entierro. El público estaba conmocionado, extrañado. ¿sería posible que esa fuese su personalidad? ¿ha ganado el oscar por interpretarse a si mismo? Un silencio inquieto reinaba en el auditorio.

Terminó su discurso como lo había empezado, nadie aplaudió. Empezó a bajar la escalera con ese aire de pasividad del que había estado haciendo gala y se sentó junto a su mujer. En un susuro y con una sonrisa nada disimulada le dijo "realmente me merecía este oscar".

jueves, 6 de octubre de 2011

Lo que somos.


Nos define nuestra propia definición, somos seres tan puramente imperfectos que tendemos a la perfección. Podemos decir que nuestros errores son nuestros y que nuestros aciertos nos pertenecen. Podemos decir que somos nosotros mismos los que decidimos qué pensar, podemos pensar, incluso, que no estamos pensando por muy estúpido que sea el pensamiento. Podemos hacer tantas cosas, que a veces elegir una no tiene ningún sentido. Entonces, ¿Porqué elegimos? elegimos para concretarnos, nos diferenciamos en nuestras decisiones, nos asemejamos en nuestra capacidad de elección. Somos nuestro propio límite.