sábado, 24 de diciembre de 2011

¡Feliz Navidad!



Érase una vez, en un día como hoy, una estrella de contorno rojizo y puntas doradas. Esta estrella era como las otras, como esas que acompañan cada noche a los desvelados, o por lo menos lo parecía. Cuenta la leyenda que ésta, hace mucho tiempo, envió una lechuza a tres hombres despiertos, de esos a los que la noche no afecta ni trastorna. El mensaje de la lechuza fue el siguiente: "acaba de bajar al mundo una luz de luces, para iluminar lo oscuro y revelar la antorcha de la verdad, está en el rincón más escondido, y allí reposa en silencio para permitir descansar a los afligidos. Buscadme, yo os indicaré el camino." Esta estrella, cumplió su palabra, les acompañó a cada uno. Según se dice, a veces se ocultaba tras una nube o se escondía dando una luz tenue, casi apagada. No todos los caminos son certeros, y éste de estos tres caminantes no podía serlo menos.

Al mismo tiempo, en otro lugar, había otra escena con otros personajes. En ella unos pastores se veían deslumbrados por la paz de un ángel, éste en un tono familiar y amistoso les dijo "venid, venid. Entre vosotros se halla quien estabais esperando, quien paliará vuestros dolores y vuestros males, quien cargará con vuestra indiferencia para que podáis cantar inocententes hasta alcanzar el esplendoroso gozo. Venid pues a adorar a ese niño, rey de reyes, que por vosotros ha nacido. Venid a adorar a ese niño que, envuelto entre pañales, duerme tranquilo."

Érase una única vez, tan única como irrepetible, en la que el hijo de Dios se rebajó a ser hombre, para sufrir, pensar, comer, llorar, dormir como un hombre. Bajó para servir, bajó para demostrar que amaba a las mentes incrédulas, porque ya amaba antes de bajar, amaba antes incluso de que existiese lo amado. Este hijo de Dios era Dios mismo. Y fue tan hombre que nació como un hombre, llorando, incapaz de hablar y andar. Nació como hemos nacido todos, y vivirá como todos deberíamos desear vivir, con sencillez y coherencia, con amor. Por eso, porque hoy es hoy, me permito decir ¡feliz Navidad!

jueves, 22 de diciembre de 2011

Los borrachos.



Acurrucados a la sombra de un candil, en uno de los parques más concurridos de la ciudad, se encontraban cinco hombres entre mantas. Esta imagen era tan usual como inusual. Por un lado el lugar y las personas eran los de siempre, por otro, en cambio, donde acostumbraba verse una botella de Wisky reposaba un chocolate caliente, los sombreros harapientos habían sido sustituidos por unos gorros de un rojo ortera permitido para la ocasión, todos lucían calzado nuevo, en su rostro se apreciaba vida y voluntad. Pasado un rato apareció un sexto indivíduo, y con todo el odio del que fue capaz arrojó el candil al suelo chillando y despotricando. El ajetreo del lugar solo permitió enterarse de este barullo a un par de personas, entre las cuales se encontraba Griffin Parson, un joven de aspecto blandengue y una determinación que contrastaba con el tono de su piel, más paliducho que la nieve de esas fechas. Éste, al ver el panorama, se acercó confuso. "¿Qué ocurre?" el recién llegado le miró con un asco admirable, lo admirable de ese asco es que pudiese proceder de una persona, para luego desaparer diciendo tacos y blasfemias. El joven se quedó atónito, viendo a las cinco personas recogiendo el candil e intentando reanimarlo como si nada hubiese pasado, estaban sonriendo.

Uno de ellos se giró y le dio las gracias. De él se puede decir que se quedó haciéndoles compañía un rato, superando esa barrera de todo humano llamada comunmente como prejuicio. En un momento dado salió el wisky y bajo el lema de "esto hay que cerebralo" dieron un trago. Lo impactante es que la siguiente frase fuese un claro y nítido "feliz Navidad".

martes, 13 de diciembre de 2011

Proyecto



Una pesadilla estremece el horizonte, la tierra tiembla sin explicación alguna. Un pequeño abismo se abre entre yo y el mundo. Acabo de empezar a construir el puente, el camino rápido llega a su fin. Estoy a 4 días de mi posible destrucción o gloria. A cuatro, solo cuatro jornadas de cansancio y resistencia. Luego, que venga a mi quien quiera, y me desate, que permita desahogarme, quitarme esta soga para poder redescubrir todo lo ya olvidado. Esa mañana será otra etapa de otra navidad, siempre la misma. El descanso se acerca, pero antes conviene cansarse un poco. Resurgirán las palabras cuando se terminen los ruidosos silencios. Entonces llegará ese fin que será un principio en toda regla. Y todo será un volver a empezar.

Entrego el proyecto final de carrera este viernes. Hasta la fecha este blog seguirá en silencio.

El camino sigue y sigue desde la puerta. El camino ha ido muy lejos, lo puedo ver asomarse por el horizonte, transformando su rastro en un basto nudo de historias y anécdotas que caminaré algún día. Por el momento una montaña escarpada ha venido a cruzarse. Asusta pero no engaña, allí está, oscura, imponente y desagradable. La veía de lejos, ahora la veo de cerca. Solo espero contemplarla desde el lado opuesto.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Felicidades!



Un día sin importancia, se deja llevar por el tiempo. Se relaja, como se relajaron aquellos lejanos días que ya han pasado. Lo que el día desconoce es que hoy ha dejado rastro. Ha empapado a la historia con una anécdota llena de contenido. Que más se le puede pedir a un día que el amanecer con 20 años. El tiempo nos ha dado la razón y nos demuestran la evidencia, nuestros pasos alejan toda duda sobre nuestro caminar, se puede avanzar "hacia el infinito y más allá" porque no hay límites que definan nuestro actuar.

Hablo como si fuera mi día, ya se que es el tuyo. También se que te encanta compartir, por eso hoy lo estoy celebrando por mi cuenta. Queriendo felicitarte me he puesto a recordar, y el ayer se ha convertido en ahora. La lluvia de recuerdos me ha empapado como lo hizo un viernes, siempre viernes, de camino al entreno, o como lo harían todos esos paseos de camino al colegio. Entre esos recuerdos siempre estará presente un juego estúpido, de una pelota de tenis y una plaza con un par de rayas dibujadas "tenismano" (los nombres nunca han sido nuestro fuerte), o el clásico juego de "algo" nombre puesto con la intención de ser recordado. A veces Lena tiene ideas mágicas. 

Un tablero de ajedrez como tapiz de muchos momentos y música, mucha música, una casa de campo, unos caballos galopando, una furgoneta vieja y roñosa, una canasta ondeando entre unas cuantas encinas, una mesa de pinpón, unas bicis en uno "montones", un balón de fútbol acompañado por el sol de las tres pm, un radiocaset con un micro y mucha estupidez.... Creo que en nuestro caminar hay bastantes pasos, y creo que cada uno de ellos es una pequeña nota que canta al son del tiempo. Hemos crecido un poco, veinte años o más. Y seguiremos creciendo, todo se nos quedará pequeño (como en bigfish, peli que tienes que ver) pero eso no es importante. Hasta en lo pequeño se pueden hacer cosas grandes. No dejes de escribir.


PD: Si algún primo lee esto, que sepa que ya me considero hombre muerto xP

jueves, 3 de noviembre de 2011

Al aire, al mar... a la vida.



Al aire, al mar, al cielo
todo mira con anhelo.
Concentra en un deseo
el silencio del tiempo

En sus ojos no hay mal
no hay pena profunda,
no hay llaga maligna,
ni sombra de penumbra.

Solo sonríe,
con la mirada pura.
Busca en el aire
algo de ternura.

halla en el cielo
un mundo inverso,
todo está oscuro,
y el brillo no cesa.

En la noche cálida
reposa tranquilo,
observa y observa
la luz tenue e inquieta

Ese niño
que el hombre no ha querido,
descansa en la ladera.

Un lobo le cuida
le enseña a mirar la luna,
el sueño de otra vida
la nostalgia de otro sueño.


viernes, 21 de octubre de 2011

Gala de los Oscar.



Salió al escenario erguido, serio, impasible. Nada le afectaron los aplausos que le estaban dedicando, ni los golpecillos que recibía por la espalda en señal de reconocimiento. Ni siquiera a la sonrisa de la presentadora le dedicó gesto alguno. En su discurso fue seco y directo, inexpresivo e inquietante. Acababa de recibir el oscar al mejor actor por interpretar el papel de inspector insociable y parecía haber asistido a su propio entierro. El público estaba conmocionado, extrañado. ¿sería posible que esa fuese su personalidad? ¿ha ganado el oscar por interpretarse a si mismo? Un silencio inquieto reinaba en el auditorio.

Terminó su discurso como lo había empezado, nadie aplaudió. Empezó a bajar la escalera con ese aire de pasividad del que había estado haciendo gala y se sentó junto a su mujer. En un susuro y con una sonrisa nada disimulada le dijo "realmente me merecía este oscar".

jueves, 6 de octubre de 2011

Lo que somos.


Nos define nuestra propia definición, somos seres tan puramente imperfectos que tendemos a la perfección. Podemos decir que nuestros errores son nuestros y que nuestros aciertos nos pertenecen. Podemos decir que somos nosotros mismos los que decidimos qué pensar, podemos pensar, incluso, que no estamos pensando por muy estúpido que sea el pensamiento. Podemos hacer tantas cosas, que a veces elegir una no tiene ningún sentido. Entonces, ¿Porqué elegimos? elegimos para concretarnos, nos diferenciamos en nuestras decisiones, nos asemejamos en nuestra capacidad de elección. Somos nuestro propio límite.


martes, 27 de septiembre de 2011

Un libro, un bosque, una historia.



Avanzaban despacio, más pendientes de lo que veían que de lo que pisaban. Recorrían un estrecho sendero casi oculto entre la vegetación. El canto de los jilgueros y los gorriones proporcionaba una atmósfera de lo más apacible, en la que las encinas, coloreadas de un verde oscuro, completaban ese cuadro sonoro y sereno. Hacia dónde iban, para qué querían saberlo, solo les importaba caminar, dejarse guiar por el fresco aroma de la hierba y las curiosas formas de los árboles. En un momento dado, decidieron respirar desde la sombra. Se les pudo ver hojeando las páginas de un viejo libro. Al leer, sus rostros perdieron su simpática sonrisa, la serenidad del bosque ya no les calmaba. No parecía el mismo lugar, los gorriones cantaban con un deje de amargura, el baile de las hojas al son del viento provocaba ligeros escalofríos y el insecto más insignificante cobraba un protagonismo excesivo.


Un verdecillo bajó desde la encina más cercana para beber en un pequeño charco, un chillido descontrolado le puso en alerta, al girarse encontró unos ojos humanos que le observaban con pánico. El bosque, que antes era paz y serenidad, se había convertido en la imagen viva de una pesadilla. ¿Es este el poder de un libro?

jueves, 22 de septiembre de 2011

¡Hablando de palabras!



A veces emplea frases extrañas, como si no supiese lo que está diciendo "la verdad es que ni siquiera aquí en China se puede decir que el turco que hablan los indoneses sea imposible" No pretendo desprestigiarlo. El valor de su mensaje reside en la capacidad de expresarlo, nunca hasta ahora se han podido leer palabras tan profundas y concretas "canto al viento canto al tiempo, porque curiosos son, pasa uno pasa el otro y de ellos no queda mas que yo."

Hay muchas maneras de llegar a un objetivo, ¿porqué ha elegido el de sentarse delante de un teclado y teclear? No cabe duda que la mejor respuesta es aquella proporcionada por nuestro protagonista: "Las palabras sumergen al espectador en una realidad poética, elevada, superior. Y lo hacen mediante un idioma concreto." dudo si el idioma es la palabra misma o es el medio. En este camino de incertidumbre cualquier duda puede dejar de serlo. Así es como el poeta describía el fin de una duda "tan solo duró un momento, pero nada más perpetuo. Fue un salto al vacío, y a la vez un vuelo de águila imperial. Fue algo muy difícil de explicar, pero tan fácil de entender cuando se mira de verdad..."

Un día, sentados a la sombra de un viejo y arrugado olivo, le contaba la increíble satisfacción que el blog me proporcionaba. Él, después de un rato callado, hizo esta observación"es como una estantería en la que pones palabras que un día te sugirieron algo..." Continuó con una descripción que no soy capaz de recordar, a veces unas pocas palabras asaltan mi memoria "No agobia, no oprime, no exige ni reclama " las retengo unos breves segundos pero al intentar explorarlas desaparecen.

La perfección no tiene nombre, solo vemos un reflejo suyo y ya nos parece bello. Si algún día alguien la busca, se dará cuenta de que la lleva dentro. Es un secreto dicho entre palabras camufladas, la poesía de este joven lo expresa casi sin aliento, sé tú mismo, y llegarás lejos.


Hay frases que al descontextualizarse pierden su contenido, ruego al autor que disculpe mi osadía.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Canción incoherente.



Cerca de esta Mansión hay una casita de pesca, en ella solíamos reunirnos un grupo de amigos a tocar la guitarra y leer historias; historias de terror, historias de poesía, historias de dolor o historias de gloria. A veces historias nuestras, a veces historias tuyas. Algunas demasiado tuyas para ser nuestras. En cada suspiro se exhalaba un aliento de deseo, en cada mirada desenfocada aparecía tu recuerdo. En cada palabra se escondía tu inexistente presencia. Qué podíamos hacer, eramos jóvenes y estúpidos, negligentes soñadores. No te preocupes, ya está arreglado, ahora ya sé que no existes, solo eres un sueño como lo es la vida en la que vivo. Hablo contigo y hablo solo. Es lo que he decidido, sufrir por crearte y llorar por no poder mirarte.

viernes, 2 de septiembre de 2011

La estatua del rey desconocido.



Un pueblo erigió una estatua
una figura de mármol y plata
siempre fue venerada
vara de oro, corona de estrellas
semblante perfecto y mirada atenta.

Fue su protector durante mucho tiempo
su refugio en los momentos inciertos
el final llegó con la duda
¿de quién es esa figura?

Vara de oro corona de estrellas
riquezas ajenas de brillo prestado
el pueblo perdió su cultura
se secaron sus raíces más duras
perdió la confianza.

En la grieta de los cimientos
ya no quedan esperanzas
ese pueblo cayó
como cayó esa estatua.


Autores: Baltasar y Enrique Gralla
Con la colaboración y el apoyo de Mª Magdalena Gralla

jueves, 28 de julio de 2011

Entre lo absurdo y lo racional: anécdota de un enano


En la espesura de un bosque, oculto entre las zarzas, había un enano, bastante pequeño para su edad, con una barba larga y una gran melena, tez oscura y ojos negros. En sus manos empuñaba una espada bien afilada. Observaba, oculto a cierta distancia, los andares de un león, no era una visión agradable, sobretodo si se estaba dispuesto a enfrentarse a semejante bestia. En un momento de arrojo, de estos que a veces nos abordan sin darnos cuenta, se descubrió ante la fiera. Fueron dos minutos intensos, de estudio del adversario. El león esperaba el ataque y el enano ser atacado, la duda apareció en el enano ¿esto es necesario? pero ya estaba hecho. En el león no había duda posible.

lunes, 18 de julio de 2011

El arte de ser artista.


Buscando la perfección el artista Galiano empezó a recorrer el mundo. Entró en todos los museos y galerías, recorrió las ciudades más emblemáticas. Se paseó por los lugares que crearon a grandes artistas: el Moulin Rouse, el monte Fuji, los paisajes ingleses y otros lugares cuna de artistas futuros... en sus indagaciones, descubrió que lo único que le faltaba para conocer la esencia del arte, era entrar directamente en la mente del artista; conocer su forma de pensar, su vida, sus costumbres, sus gustos, sus debilidades... de esta forma el artista pasaba a ser parte esencial del arte, o arte en sí. Luego, después de este hallazgo, quiso ir todavía más lejos, ¿Porque solo es arte la vida de los artistas? tras darle un par de vueltas al asunto decidió que toda vida es arte. Al llegar a tal conclusión dejó de ser artista para convertirse en pensador ya que al ser dueño de su vida, nunca dejaría el arte de lado.

viernes, 15 de julio de 2011

El atraco.


Caminaba lento, como de costumbre, ligeramente encorvado. Giraba la cabeza de vez en cuando, receloso de ver un rostro conocido o una cara sospechosa. Tenía muy claro su objetivo, conseguir una suma de dinero demasiado elevada para su vida de costumbres. Tras largos minutos de paseo, apareció al alcance de la vista el ansiado banco. Era tal como se lo había imaginado, paredes blancas, un portal custodiado por dos columnas de estilo griego y dos oficiales armados de rostro inquietante, mirada fría y postura intimidatoria. A nuestro hombre esa imagen le produjo vértigo, le entró un pánico controlado, al que supo anteponer sus ganas de riquezas y futuras glorias. Subió el pequeño peldañeado que daba acceso al edificio y pasó entre los dos pilares y los dos guardias. Nadie le registró para ver si llevaba un arma. El disfraz de anciano estaba dando un buen resultado. Se acercó al mostrador, al saludo de buenos días hizo una sonrisa irónica y sacó una pistola, apuntando directamente a la frente de la joven, esta, mirándole a los ojos preguntó con cara extrañada ¿Papá?

Nuestro atracador quiso despertar pero era demasiado extraño como para ser un sueño.

lunes, 27 de junio de 2011

Tiempo de semáforos


Hoy he decidido suprimir el café. Creo que ya estoy suficientemente animado como para someterme a semejante estimulante. En los días que corren, no hay mejor manera de despertar que el salirse de lo cotidiano. Fijaos, Ayer, mientras esperaba que el semáforo se pusiese en verde, me puse a cantar. Había mucha gente y no parecían muy entretenidos, reinaba el silencio, no pensativo sino aburrido, reflejo de cotidianidad y pesadez, me atrevería a decir de rendición. Debo admitir que me hirieron bastante las miradas que me dedicaron algunos. Quizás tenían auténticos problemas...

Cuando llevaba 20 segundos cantando solo, en voz alta, mejor dicho, en voz muy alta, empecé a escuchar que alguien me acompañaba. Era una chica de la acera de enfrente, estaba sonriendo. De repente, las caras cambiaron de uniforme, ahora vestían de una extraña alegría, espontanea. Al sonido de los coches se les sumaron algunas voces más, muy leves, con miedo a ser escuchadas... Algo es algo, luego el semáforo se puso en verde y cada uno se fue por su lado. Eso sí yo lo hice cantando, y creo que algún otro también.

Esta historia pertenece a la imaginación y en ella residirá hasta el fin de la vergüenza.

martes, 21 de junio de 2011

Breotamia


Todo lugar tiene su historia. Por aquí antes pasaba un río, y esa cascada que ves allí no era más que un simple acantilado. Si te fijas en esa roca, pretende ser una estatua a tamaño natural. Como ves, los artífices no destacaban por su altura. En su tiempo debió estar rodeada de muchas otras semejantes, como símbolo de opulenta riqueza. Nada que el tiempo no pueda marchitar.

Detrás de lo que ahora es una cascada, hay una cueva. En realidad es la entrada a un mundo desconocido. Los arqueólogos no lo han descubierto, no creo que convenga que lo hagan. Bajo esa cordillera se edificó una ciudad, cada rincón fue labrado por los mejores escultores, El interior de la montaña tenía más vida que el agua de esa cascada. Y no era para menos, se trataba de la gran Breotamia.

Un día unos pioneros de la construcción que usaban técnicas avanzadas en esta materia decidieron construir debajo del río una sala de reuniones. El proyecto era ambicioso, pretendían conseguir una habitación capaz de reunir a 100 personas, con el techo alto y solemne.

Cuando estaba a medio construir, se pensó que quizás se podría decorar el techo dándole relieve. A la primera cincelada, ese techo cedió y el río fue el único ocupante de la sala. El agua empezó a llenar todas las salas, los teatros, los comedores, las habitaciones. Llegó a inundar zonas desconocidas. Tardó varios meses en volver a la superficie, y cuando lo hizo, fue en forma de cascada. Ahora el interior de las cavernas se ha convertido en un criadero de mosquitos. Y el recuerdo de aquellos que en su día fueron alguien, solo sirve de moldura para mantener el agua estancada.

jueves, 9 de junio de 2011

La cueva.


Conozco un lugar dónde se esconden los escarabajos. Es bastante oscuro y a veces hasta da un poco de miedo. Solo te contaré lo que nos pasó a tu tío Jorge y a mí cuando fuimos a ese sitio. Ocurrió hace mucho, teníamos una edad parecida a la tuya. Un día, buscando cangrejos en una calita del mediterráneo, vimos un pez de color dorado que se adentraba en una cueva todavía desconocida. Decidimos seguirlo ya que era muy importante que ese lugar fuese explorado. Intentamos capturar al pez para enseñárselo a tus abuelos, teníamos la ventaja de la oscuridad, pero no sirvió de mucho.

Cuando llevábamos un buen rato explorando la cueva, y la oscuridad nos obligaba a guiarnos con las manos (en esas situaciones, los sentidos se agudizan y eres capaz de escuchar cualquier ruido) nos dimos cuenta de la presencia de un gran murciélago, nunca había visto uno tan grande. Y créeme, nos asustamos muchísimo. Empezamos a correr, yo iba delante, y de pronto un chapoteo estridente hizo que me diese la vuelta. Jorge se había caído.

El eco de un aleteo ruidoso apareció al instante. Con el pánico en las venas, intentamos llegar hasta la salida. Leyendas de vampiros e historias de miedo torturaban nuestros pensamientos. Cuando pudimos ver lo que nos perseguía, el miedo fue sustituido por el asco. Una bandada de escarabajos aleteaban entre nuestras cabezas. Es admirable lo torpes que son, muchos chocaron contra nosotros. A tu tío casi le entró uno en la boca y se le posaron tres o cuatro. Me parece que el eco de nuestros chillidos todavía retumba en esa caverna... Es por ese motivo por el que me da mucho asco eso que tienes ahí. Te pido que, por favor, no vuelvas nunca a ponérmelo en la espalda.

jueves, 2 de junio de 2011

sencillez.


Vive en un sueño, o por lo menos aspira a vivir lo que sueña. Hace todo lo que considera oportuno para alcanzar esa meta. Es extraño que no se rinda nunca, mucha gente emprende ese camino pero nunca les lleva a ninguna parte, solo a un dolor incierto que no entienden. Él en cambio, es simple. Le gusta gastar su tiempo en conocer gente, ir de aquí para allá sonriendo. Muchas veces le veo por el parque hablando con personas mayores o jugando con algún niño pequeño. Siempre está dispuesto a echar una mano. Podría decir que le conozco, lleva viviendo en mi casa un año, pero no estoy muy convencido de eso. Puedo asegurar que él me conoce, no se como lo hace, pero entiende a cada persona con una simple mirada. Tiene 12 años, entre los cuchicheos de las personas que le rodean suele decirse que parece un crio de 5. Yo diría que tiene 100. Es muy difícil entenderle, es algo que no conseguiré en la vida. No sé cómo será su futuro, pero su presente no deja de inquietarme... ¿Cómo puede ser que un chico huérfano, sin familia, sin amigos... sea capaz, de alguna manera, de ser niño?

domingo, 15 de mayo de 2011

Historia de una canción.



El silencio inunda la pradera, la oscuridad invade el espacio, el ganado está tranquilo. De vez en cuando se escucha un aullido a lo lejos... Toca velar con la escopeta cerca. Tres han sido las pérdidas, no volverá a ocurrir.

Apoyado en el tronco de un abeto, con la mirada atenta, se encuentra Francisco, luchando contra el sueño con una armónica en las manos. Es una melodía triste, recuerda su soledad, su pasado. Termina de tocar. El canto de un búho le permite resistir el sueño por un breve instante. Para luego dormirse de brazos cruzados.

El viento ruge descontento. Unos lobos se acercan sigilosos. Ven el fuego, y junto a él, su presa. Una pesadilla le devuelve al prado. Al mirar de frente, unos ojos gastados le observan desde la oscuridad. Con un breve movimiento, descubre tres, cinco, diez lobos famélicos. Su rifle está descargado. Busca entre el fuego un leño ardiendo. La muerte se acerca, lo presiente. Su caballo ha huido, su rebaño se ha dispersado entre las sombras. Las fieras acechan, esperan atentas. El tiempo avanza, se hace de día y la hoguera empieza a lucir canas. La poca vida que le queda está representada por una llama incierta. Los animales, comienzan el ataque; sigiloso, precavido, prudente... A lo lejos se escucha un disparo. El tiempo se detiene. en un instante el miedo se sobrepone al hambre. Francisco, agradecido, ve de lejos a quien le ha salvado. 8 jinetes continúan disparando al aire mientras le roban su ganado. Indefenso, llora. Cuando todo ha terminado, se levanta y empieza a caminar hacia ninguna parte. Su armónica vuelve a rasgar la canción aquella que tocó una vez, cuando todavía no expresaba tanto.

lunes, 9 de mayo de 2011

La adquisición


Después de un inmenso esfuerzo, y poniendo toda la maña de su parte, consiguió comprarlo por el mísero precio de 80 euros. Estaba orgulloso de haber conseguido regatear tanto. El precio inicial no le parecía escandaloso, pero pudiéndolo reducir a una tercera parte... casi sentía que estaba estafando al vendedor.

Era la mejor inversión que había hecho en su vida. Había conseguido el ejemplar perfecto, macho de dos años de edad, con esos tonos marrones tan característicos de los de su especie, esas cuatro patas cortas y ágiles, ese cuerpo alargado del cual sale una cola medianamente corta y discreta. Se había asegurado de que fuese el ejemplar modelo, comprobando la forma de la cabeza, con el hocico un pelín puntiagudo, el cuello alargado, proporcional a la longitud del cuerpo y muchas otras minuciosidades. Estaba orgulloso de su adquisición, a partir de ese momento ya nadie podría decirle que no existen los Gamusinos.

viernes, 29 de abril de 2011

El olvido


Ayer escribí un comentario en el blog de mi hermano nadrugistrani , que en mi opinión, me quedó demasiado bien como para no ponerlo aquí.

Que no te apene la distancia,
que no te aflija el recuerdo.
Porque la auténtica agonía
es la de conocer el olvido
de un pasado perdido.

Confundidos en las sombras,
se esconden los recuerdos.
Quise recordarlos, ya era tarde.
Olvidé sus palabras.
Enterré su magia en el baúl del tiempo.

Ahora que los saco, ahora que los veo,
son como ropa vieja
con un pasado glorioso
roído por la polilla y el polvo.

No todo es triste,
aún se conserva la belleza
de otro tiempo.
Quizás baste con un remiendo,
ayúdame a recordar
y será otro el sonido de este lamento.

miércoles, 13 de abril de 2011

La estación.


Mi tren llegará en cinco minutos. Creo que lo tengo todo, la americana, la corbata, la tesis.. si me dejo algo ya no puedo hacer nada. No han querido ni acompañarme hasta aquí, qué malos amigos. Tengo hora a las 6 en Madrid para defender ante el tribunal, a ver qué hago en las cuatro horas que voy a estar por allí deambulando. Quizá he cogido el tren muy pronto... no, mejor así. ¿Qué le pasa a ese niño? qué pesadez, no para de gritar. Todos dicen lo mismo "¡¡¡mamá!!!" menos mal que no tengo hijos.. ¿por qué ese hombre no le hace callar de una vez? se está poniendo demasiado nervioso, tampoco molesta tanto, es decir, aquí solo estoy yo... parece que le va a pegar... A lo mejor no es su padre... ¿y si fuese un secuestro? A decir verdad, el hombre ese tiene mala pinta... y la forma de chillar de ese niño no es normal... ¿Adónde irán? Ya decía que me olvidaba algo, ¿cómo se me ocurre viajar sin móvil? Mi tren llegará en un minuto.. voy a echar un vistazo para quedarme más tranquilo. El niño se ha calmado, me sorprende lo rápido que se ha dormido. Ojalá yo pudiese hacer lo mismo. Bueno, allí está mi tren, a ver si sale bien, llevo ya dos años con la maldita tesis. Ha sido una tortura. ¿Qué película pondrán? ¿Y si ha usado un somnífero o algo así? No sé... ese niño no parecía dormido, estaba inconsciente... Voy a dormir un rato.

domingo, 3 de abril de 2011


Serás Rey en un mundo donde nadie quiere ser dirigido, sufrirás, eso no podrás evitarlo. Solo confiarás en ti mismo, las personas más cercanas se dirigirán a ti por interés. El bien del pueblo será tu condena. Perderás tu libertad en favor de tus aldeanos, en pocas palabras, serás siervo de tus siervos. Te criticarán y te odiarán. No lo dudes.

Siempre ha sido así, eso no puedes cambiarlo. Pero que sepas que no hay reto insuperable. Lo más probable es que sufras la soledad, y estés condenado a la burla. Pero sé que eres hombre cuerdo. Alguien dijo una vez "os mando como corderos en un mundo de lobos". En tu caso no hay nada más cierto. Sé un cordero fuerte, perspicaz y audaz. En la vida hay que saber moverse. No caigas en la mezquindad, eso no lleva a ningún lado. Pero no peques de inocente, no todas las inocencias son admirables, las hay que son debidas a la soberbia o al desconocimiento de uno mismo.

Una cosa más, recuerda siempre la meta que te ha hecho elegir este camino, que en tu dificultad sea tu consuelo. Sufrir por sufrir es tontería.

jueves, 31 de marzo de 2011

Un libro cualquiera.


Abrió el libro por una página cualquiera y empezó a leer. Su imaginación se disparó con las cinco primeras palabras, ¿de qué irá esta historia? pensando durante unos minutos, construyó un argumento que cuadraba perfectamente con ese párrafo.

"Lejos, en la selva, vivía una especie ya extinguida, los Gruptos. Eran unos seres increíbles, de una inteligencia parecida a la de los humanos. Por aquel entonces ya era una especie muy reducida. Eran peludos, de cuerpo alargado, se movían a cuatro patas, excepto cuando querían comunicarse. Cada dos semanas se reunían en el claro de la colina gris. Allí intercambiaban noticias y se enteraban de los cotilleos de los de su especie. También marcaban las directrices de cómo tenía que ser un buen Gruptos. Un día en estas reuniones, apareció un desconocido. Tenía la piel más oscura, y era más ágil y espabilado que el resto, era capaz de razonar y entender todo lo que se decía allí. Sus costumbres eran muy diferentes. Cuando llegó su turno de palabra, les contó al resto su propia historia. Había venido desde detrás de la tercera colina, allá donde los árboles no crecen. Sus padres desaparecieron en el momento en que era capaz de desenvolverse solo. Poco a poco se fue acercando a la gran ciudad y aunque ningún hombre le vio durante los años que estuvo allí, el pudo observar y entender toda su conducta y su forma de funcionar. Allí se dio cuenta de lo que quería y fue en busca de una sociedad parecida entre los de su especie.

Cuando terminó de hablar se pudo percibir un cuchicheo constante con palabras como "un salvaje" o "no es de nuestra especie". Al oír esto entendió que no sería bien recibido, y se quedó dubitativo, tenía que elegir entre volver a su antigua vida o intentar integrarse en una sociedad que conocía más por sueños que por hechos."

Al leer un poco más descubrió que el libro contaba la historia de una familia exiliada en Argentina que se planteaba volver a su País de origen. Cerró el libro de forma brusca y lo tiró a la mesa más cercana, creando un sonido sordo con el que pretendía exteriorizar su frustración.


miércoles, 16 de marzo de 2011

Conciertos


Para algunos solo es un trozo de madera con unas cuerdas haciendo ruido, estos llevan el malhumor en la sangre. Para él es una herramienta que permite hacer arte. Cada mañana sale a la calle a tocar. Los transeúntes le toman por un mendigo más, alguno de vez en cuando lo machaca con un "si en vez de perder el tiempo, buscaras un trabajo..." a estos comentarios siempre da la misma respuesta "sin la música el tiempo se perdería" A veces le cae alguna moneda, gesto que agradece, pero no necesita.

Algunas veces se puede ver a un chico medio escondido observando las escenas de la calle, si le preguntasen que es lo que está haciendo, lo primero que diría es "estoy escuchando" y a la pregunta de "¿En qué estás pensando?" respondería con una frase muy simple "nunca repite la canción".

Cuando termina de tocar, recoge su tinglado y antes de desaparecer de la zona, suele saludar al acordeonista de la calle paralela a la suya, normalmente le da lo que ha conseguido. Luego da por concluido su ensayo y vuelve a casa.

domingo, 6 de marzo de 2011

El perdón descansa en la otra orilla


Llega la noche, atisba el alba
se van los pensamientos,
llega el dolor
soledad inquietante
cesa ya, te lo ordeno.
Dormir no puedo.
Vuelve un pensamiento
tenue, gris..
un recuerdo
escondido en las sombras del tiempo
breve, confuso, lejano...
era una promesa?
era un sueño?
inquietante penumbra
mala voluntad?
segundas intenciones?
alimento de la duda
despertar no puedo.
Torbellino de ideas,
respuestas no preguntadas,
preguntas no formuladas,
dudas, eternas dudas..
el ansia no la sacia el viento
el sueño no llega en el tormento
despierto del pensamiento para tornar sufrimiento
un reproche.
Un recuerdo nítido veo en tu rostro
Y si te digo "antes del crepúsculo"
ya veo, tu mente despejada
recuerda sus palabras.
Tengo el corazón sombrío
busco a explicación para ocultar a olvido
quizá has escrito el no mensaje.
La imaginación vuela en el sentido del viento
quizás pretendas esto.
Arrancar a un cuerpo en vilo
unas pocas palabras claras


si es así
no lo has conseguido.

martes, 1 de febrero de 2011

Asocial.


Era un día nublado. Las montañas, quietas, imponían su sombra al paisaje. Él las miraba desde una colina, agazapado bajo un ciprés. Solo, siempre solo. Amenazaba lluvia, probablemente tormenta. Lo estaba esperando, lo deseaba. Necesitaba una excusa, un motivo para odiarse. Se encontraba mejor conviviendo con ese silencio que le permitía torturarse. Sabía demasiado bien lo que era tener compañía, con esos murmullos de fondo y esas críticas impertinentes, o con esa falsa caridad de la que algunos presumen. Le hacían sentirse víctima de una sociedad que le repugnaba. Con sus idas y venidas quería dejar claro que era él quien había tomado la decisión de olvidarse del mundo.

Esa decisión la tomó desde bien joven, sin casi darse cuenta de lo que estaba haciendo. Se conocía el paisaje de memoria. A veces se preguntaba por qué iba a ese lugar, y nunca quiso contestarse. Pasaba el rato siempre de la misma forma, en esa colina, bajo ese ciprés, esperando...

Al sonido del primer trueno le acompañaron las primeras gotas, entonces se levantó y se fue a casa.

lunes, 24 de enero de 2011


Todavía recuerdo el sonido del mar, el olor de la playa y esa brisa marina con la que el tiempo se acelera. Fíjate, he visto dos veces el mar y se me ha grabado su imagen mucho más que la del jardín de ahí fuera. Hay veces que me pregunto por qué dejé de lado mis sueños, aunque la respuesta es muy fácil; porque me decanté por uno de ellos. No necesito nada más. Te preguntarás por qué hoy estoy así, tienes razón en eso de que ayer estaba muy callado, y tengo la respuesta a tu pregunta. Hoy al despertarme, me he dado realmente cuenta de que morir no significa callarme.

miércoles, 5 de enero de 2011

Día 6 por la mañana.



Se levantó con una energía impropia de él, incluso media hora antes de lo planeado. Cogió unas cacerolas y se internó en la habitación de sus padres. Por respuesta recibió un frustrante "falta media hora"; lo intentó llorando un poco. No daba resultado. Fue corriendo al salón, a mirar debajo del árbol. Casi rompe el jarrón de la mesilla por la desesperación de no ver ningún regalo, se habían olvidado de él, le habían traicionado. Volvió a la habitación de sus padres, esta vez con miedo en el rostro y unas lágrimas incontenibles. Ni se lo pensó, entró armando el escándalo. Buscando de entre la oscuridad a su madre. Focalizando en ella su rabieta. Sabía de sobra que solo se podía dar con los Reyes Magos vía carta, y estaba dispuesto a escribirla de nuevo.

Se ausentó de la habitación de sus padres durante dos minutos con este fin. Su carta consistió en un par de dibujos ininteligibles que querían representar una moto teledirigida y un camión de bomberos. Sin detenerse en contemplaciones, entró de forma ruidosa en el cuarto y vio a sus padres levantados, mirándole fijamente. Extendió su carta hacia su madre y se ofreció como voluntario para acompañarla mientras la tiraba al buzón. Debía asegurarse. Al volver a casa se encontró con la sorpresa y con un hilo de voz solo pudo decir "magia".