Se acerca la noche que ya estaba
llega bellamente iluminada
despierta el sueño de algo bello
y enbellece cada extremo
La noche estrellada calla
el día callado canta
todo lo que estuvo vuelve
todo lo que está, queda
Se acerca la canción deseada
llega, siempre tranquilo,
el poema de alivio.
Desde aquí se ve la sonrisa del Niño
Victoria gloriosa
que engrandece la grandeza
desde la miseria
Concierto de luces
que dibuja, en un mundo,
un universo
Hoy es el día
Saludemos
Cantemos y descansemos,
ya somos libres.
Feliz Navidad.
El camino sigue y sigue desde la puerta. El camino ha ido muy lejos, y si es posible he de seguirlo recorriéndolo con pie decidido hasta llegar a un camino más ancho donde se encuentran senderos y cursos. ¿Y de ahí adónde iré? No podría decirlo (J. R. R. Tolkien)
lunes, 24 de diciembre de 2012
lunes, 19 de noviembre de 2012
De parte de la música
"Bravo bravisimo face silencio, piano pianissimo senza parlar.
ti čestitam, senza parlar.
Senza parlar hablan los pájaros
con sus melodías agitadas, o sus baladas
Senza parlar habla la música
piano o forte, depende del mensaje.
Ahora senza parlar, parla
dice callada que hoy cantará
dice tranquila que hoy no callará
y su eco susurra palabras encantadas."
Y esta es toda la canción, me habría gustado grabar mejor los coros, porque están casi improvisados y hay veces que suenan mal, pero bueno... también me habría gustado que Lena cantara algo, (ella quería hacerlo) si al final lo hace te lo pasaré y espero que lo consideres como una nueva felicitación xP Siento no haber podido tenerla preparada para el día 17.
PD: Recuerda que tenemos una canción pendiente
martes, 24 de julio de 2012
Oda al cine
Estaba dando literalmente las últimas pinceladas, tonos grises y
azules para ese cielo apacible y agitado. Estudiando su nueva obra una y otra
vez. El orgullo del artista reflejaba la maestría del cuadro, con
sus casitas de teja, sus montañas escarpadas y serenas y sus
pequeños personajes paseando entre los jardines, como si tuvieran
vida propia. Algunas palabras se escapaban de la mente del pintor,
eran nombres propios, expresiones, gestos, susurros. Historias dentro
de historias, pequeñas anécdotas sin trascendencia. Vivía tanto su
cuadro que parecía estar dentro de él. Veía perfectamente cómo un
hombre alegre encontraba casualmente a su princesa cayendo de un
granero, y como la señorita Sabrina espiaba una fiesta encaramada a
un árbol, o como Edwar Bloom, un joven audaz y confiado, pretendía
aventurarse en una cueva sombría. Veía en uno de los mejores
jardines del pueblo a la joven Scarlett tonteando con una gran manada
de muchachos sonrientes. Miró un poco a la izquierda y sonrió al
ver a esos tres niños que corrían agachados alrededor de la casa
de vallas blancas, pretendiendo ver sin ser vistos al enigmático
"Boo"
Estaba orgulloso de su obra, un cuadro de sueños poblado por
soñadores, con el colorido lo más vivo posible, intentando
asemejarlo a los paisajes de Constable, muchos verdes y azules
pálidos, lluvias de colores y paisajes en un día luminoso y fresco.
Dejó los pinceles en su sitio, echó ese último vistazo tan gratificante y apagó la luz, desapareció por el pasillo diciendo "la oda
al cine ya está terminada". Por supuesto en la exposición de la
Rambla nadie llegó a entender el título.
jueves, 28 de junio de 2012
Adios Pamplona, adios.
Y dijo adios a todo lo que se encontró por delante, al sonido de la maleta gastada al cerrarse, al color de las baldosas, a la puerta y su acostumbrado portazo, a las escaleras, al viento que le atizó justo al descubrir la calle, a la señora que paseaba a su gran danés como quién lleva una barra de pan, al anciano sonriente sentado en su banco acostumbrado, a la farola fundida, al paso de cebra, al ruído del tráfico, al verde del parque amurallado. Dijo adios a tantas cosas que ya no sabe si podrá recordarlas. Lo más probable es que no recuerde ninguna, pero el quería despedirse. Para qué limitar la euforia cuando esta llega con colosal expresividad. Luego subió a su autobús, que le llevó a su avión. se sabe que miró hacia atrás y también que sonrió, no por la felicidad de haberse deshecho de ese lugar, sino más bien, porque se daba cuenta de que los recuerdos de esa parte de vida quedarían para siempre, de los detalles sin importancia, de esos ya se había despedido.
De como el desconocido narrador pretende agradecer su etapa de estudiante: rollo, conclusiones y despedida.
Lo más difícil de las despedidas es la realidad a la que se refieren. A veces pensamos que lo difícil es elegir las palabras adecuadas, si, eso también es importante, pero las palabras son adecuadas o no en función de lo que representan, al final, lo que ocurre es que se está dejando atrás algo, un lugar, unas personas...y relatar, narrar, resumir, agradecer como se debería en un pobre discurso resulta imposible
No quisiera ponerme sentimental o empalagoso, aunque no sé como decir esto sin siquiera parecerlo. Todo lo que quiero decir ya está dicho en todas partes, pero eso no me quita las ganas de gritarlo. En esta etapa de la vida que acaba de terminar he vivido demasiadas cosas, tantas que me extraña que no sea viejo, al estilo de Benjamin Button. Ha sido poco tiempo, y mucha gente, ahora vendría el discurso de Bilbo pero en versión agradecida, quitandole la soberbia y las ganas de fastidiar. No soy Bilbo, ni Tolkien, soy otro personaje de otra historia todavía por terminar, pero sinceramente, lo escrito hasta ahora me da un buen sabor de boca, y al estar grabado y regrabado, creo que nunca podré omitirlo.
En estos años he descubierto muchas cosas de mí (un ejemplo sería el hecho de escribir, ¿que hace un disléxico escribiendo? muy simple, disfrutar.) y sobretodo de los demás. Me considero un observador con mala memoria, por lo que me cuesta saber dónde he aprendido cada detalle, cada gesto. En parte eso es lo que me falta para escribir bien (entre muchas otras cosas). Observando a cada una de las personas que he conocido en el colegio mayor, en la universidad, en el coro... he aprendido a entender quizás un poco más su forma de ver el mundo, y mejorar la mia. No tengo conclusiones, y si las tuviera no soy nadie como para largarlas como quién come patatilla (¿¿¿¿¿????) (algún día mejoraré las comparaciones) lo único que puedo decir es GRACIAS a todo y a todos. Mañana 29/06/2012 a las 6 sale el autobús y diré adios a Pamplona. Realmente, será un día muy raro.
De como el desconocido narrador pretende agradecer su etapa de estudiante: rollo, conclusiones y despedida.
Lo más difícil de las despedidas es la realidad a la que se refieren. A veces pensamos que lo difícil es elegir las palabras adecuadas, si, eso también es importante, pero las palabras son adecuadas o no en función de lo que representan, al final, lo que ocurre es que se está dejando atrás algo, un lugar, unas personas...y relatar, narrar, resumir, agradecer como se debería en un pobre discurso resulta imposible
No quisiera ponerme sentimental o empalagoso, aunque no sé como decir esto sin siquiera parecerlo. Todo lo que quiero decir ya está dicho en todas partes, pero eso no me quita las ganas de gritarlo. En esta etapa de la vida que acaba de terminar he vivido demasiadas cosas, tantas que me extraña que no sea viejo, al estilo de Benjamin Button. Ha sido poco tiempo, y mucha gente, ahora vendría el discurso de Bilbo pero en versión agradecida, quitandole la soberbia y las ganas de fastidiar. No soy Bilbo, ni Tolkien, soy otro personaje de otra historia todavía por terminar, pero sinceramente, lo escrito hasta ahora me da un buen sabor de boca, y al estar grabado y regrabado, creo que nunca podré omitirlo.
En estos años he descubierto muchas cosas de mí (un ejemplo sería el hecho de escribir, ¿que hace un disléxico escribiendo? muy simple, disfrutar.) y sobretodo de los demás. Me considero un observador con mala memoria, por lo que me cuesta saber dónde he aprendido cada detalle, cada gesto. En parte eso es lo que me falta para escribir bien (entre muchas otras cosas). Observando a cada una de las personas que he conocido en el colegio mayor, en la universidad, en el coro... he aprendido a entender quizás un poco más su forma de ver el mundo, y mejorar la mia. No tengo conclusiones, y si las tuviera no soy nadie como para largarlas como quién come patatilla (¿¿¿¿¿????) (algún día mejoraré las comparaciones) lo único que puedo decir es GRACIAS a todo y a todos. Mañana 29/06/2012 a las 6 sale el autobús y diré adios a Pamplona. Realmente, será un día muy raro.
lunes, 28 de mayo de 2012
Cuando de un charco sale una canción
Lo difícil no es cantar bajo la lluvía. Es aprender a empaparte, a disfrutar de cada gota y convertir así, todo ese ruído en una canción. Lo difícil es empezar a bailar sin darte cuenta y luego seguir sin avergonzarte, sonriendo. Si alguien te mira con cara extraña, invitarle a bailar saltando sobre algún charco. Si se extraña más todavía, alejarte poco a poco sin darle importancia y demostrar a esa jaula gastada de agua que aún puedes seguir bailando. Lo difícil no es hacer el ridículo, lo difícil es saber hacerlo aún cuando está lloviendo.
miércoles, 23 de mayo de 2012
El 23 de mayo no es un día cualquiera
En un rincón de una habitación ni muy grande ni muy pequeña, descansa un pez deforme de barro y arroz. Nunca le he preguntado que está haciendo, para qué, seguro que está recordando el día en que empezó a existir, lo mismo debe pensar ese coche de papel que cuelga de un "despacho", o una "hucha común" artesanal, que sigue custodiando el dinero descubierto sin propietario conocido. En realidad todos los objetos y paredes de ese piso deben estar pensando en lo mismo. Pues esa casa es testigo de parte de una vida. Seguro que recuerda a tres niños corriendo por el pasillo usando unos correcaminos azules o rojos, "dando vueltas", o a esos mismos tres niños esparciendo los playmóvil por toda las casa para hacer batallas campales y a la vez, como lo más compatible de la historia, formando pequeñas familias agradables y felices. A lo mejor también es capaz de recordar a estos dos niños y a esta niña persiguiendo un balón. Si, una niña, ¿raro verdad? en esta vida hay que adaptarse a todo, y por extraño que parezca, se divertía. Muchas películas de Disney, incluso la de "fantasía" algunos engaños al hermano que todavía no sabía leer, idiomas inventados, masterminds, el memory, incluso el memory con cartas de ¡¡uno!!
Mirándolo bien, no creo que sean quejas, pues los recuerdos no son comparables a las quejas. Incluso el recuerdo de una queja puede ser un buen recuerdo. Podría ser que hasta la pérdida de dos dientecitos por un accidente casero, (colisión no premeditada) pueda provocar ahora cierta sonrisa, o algunos enfados en los viajes de coche, rodeada por dos niños desbordados de nervios, acción o simplemente estupidez...
Hay muchas otras historias que esta casa no ha querido contarme, quzá porque no recuerda y otras que simplemete desconoce, para estas otras debería ir a preguntar a otros lugares o a otras personas, y como tampoco quiero aburrir con palabras y entorpecer así un día tan especial, creo que seré breve jeje contaría más cosas, como la envídia que me daba el ver que tenías tantos juguetes en ese hospital, o las partidas de futbolín... Si tuviese que recordar actos recientes, no se como lo haría para resumir y sintetizar, sinceramente, me es imposible... quizás mencionaría la sorpresa que preparaste para mi cumpleaños en San Sebastián, sinceramente, me sabe mal no conseguir igualar ese detalle... algún día llegará.
Es difícil cerrar esta ventana, es obvio que la casa se niega ha hacerlo, cada dos segundos aparecen imágenes nuevas, nuevos paisajes que se dibujan como lo hace la fantasía en la mente de un niño, lo único que quiero pedirle al paisaje es "un momento, no se mueva, es solo un minuto, (silencio mientras dibujo) ¡¡¡reconocería esta silueta en cualquier parte!!!..." cierto, hasta ahora solo he conseguido dibujar una silueta sin color y con un poco de vida, espero que la silueta sea reconocible, como estoy seguro que lo han sido las palabras de Bert, porque seguro que has sabido de dónde eran (eso se te da muy bien), sí, luego viene un MARY POPPINS!!!! yo creo que diré LENA GRALLA, ¿porqué no decirlo? ¡si hoy es tu cumple!
jueves, 19 de abril de 2012
El comediante.
Se dejó caer. Sin hacerse daño pero fingiendo un dolor tan agudo que no pareciese tenerlo. Por supuesto todo el teatro cayó en la trampa. Gente gritando desde todos los rincones. Las señoras y los niños buscaban alguna forma de acercarse a él para ver lo que había pasado. La función se había detenido y los actores eran los primeros espectadores de la escena, los más curiosos. Pocas veces se podía ver a un juglar preocupado o a un mendigo sacando un iphone para hacer una de las tantas llamadas pidiendo una ambulancia. Desde una esquina del escenario, sentada sobre un taburete de estilo antiguo, había una criada, el estruendo del público conmocionado le cortó a media frase, obligándole a parar a contemplar la escena. Miraba extrañada, sin saber que pensar, con la mirada preocupada, si, un poco preocupada...
La ambulancia llegó como era de esperarse. Irrumpió en la sala con la velocidad de la que hacen gala ante las emergencias de este tipo, abriéndose camino por la alargada escalinata del lateral, hasta llegar a la primera fila, donde reposaba el hombre "muerto". Acto seguido se lo llevaron por una puerta lateral, en dirección al hospital.
Ya en la ambulancia se levantó de la camilla y aprovechando el parón de un semáforo salió corriendo por las puertas traseras. Los conductores le siguieron con la vista desde el retrovisor mientras se miraban extrañados...
Desde un rincón de alguna calle desconocida se oyó una pequeña carcajada, de estas que salen cuando alguien se siente orgulloso de si mismo. Luego le siguió una frase fuerte, descontrolada, dicha al aire. Una frase de rabieta de niño pequeño que quiere restregar por la cara su azaña "¡Ya no me puedes decir que no soy nadie!"
Uno de los camilleros que lo había seguido presenció la escena, con todos sus detalles, demasiados detalles para poder asimilarlos. Cuando apareció su compañero le dijo en voz baja "este lo que necesita es un psiquiatra" entre los dos lo cogieron y lo volvieron a llevar a la ambulancia. Esta vez ya no como a una persona desmayada, sino como a un hombre que lo ha perdido todo menos el orgullo.
miércoles, 21 de marzo de 2012
A dos pasos de la historia.
Por el mismo camino por el que pasaron tres personas, pasan ahora otras tres. Es una persecución en toda regla, solo que el perseguido no sabe que está siendo perseguido y el que persigue desconoce que lo hace. De todas formas, lo más probable es que la captura nunca se lleve a cabo. Si sucede de esta forma, entonces nunca discutirán sobre quién será el que se merece la recompensa y no habrá gritos, los árboles no bailarán de forma siniestra cuando los pájaros vuelen en desbandadas y nadie cavará cuatro tumbas en la oscuridad del espeso bosque. Eso no significa que no haya historia, solo que será otra historia.
jueves, 1 de marzo de 2012
¿Y ahora qué?
Coges la chaqueta y sales por la puerta con la mirada impasible. A tu espalda una familia te observa, todos con cara de preocupación. El ascensor se niega a subir. Miras la escalera con recelo, un pequeño vistazo impaciente al ascensor y empiezas a bajar escalón a escalón. Los que has dejado atrás cierran su puerta. En la esquina de la calle una joven te espera sonriente. "Pensé que no vendrías nunca" la miras con crueldad mientras le dices, "¿Cómo puedes ser tan cruel?" os reís, no podéis evitarlo. Luego dais un par de pasos hacia el garaje donde está aparcado ese coche que os llevará al aeropuerto, y luego, luego llegará ese avión que os llevará lejos. Seguís avanzando hablando de lo que se os pasa por la cabeza, sin conteneros lo más mínimo "¿tu crees que estamos locos?" te pregunta, "seguro" y volvéis a reír. Subís a ese avión.
Ya ha despegado, estáis a 1000 metros de altura. Oyes su voz ya un poco más seria "¿y ahora qué?" y llega una imagen a tu mente, un recuerdo de una escena que un día te hizo gracia, en la que unos peces están embolsados dentro del mar. Miras con miedo a todas partes, nada te ayuda, el cinturón, el asiento de delante, poco espacio... De pronto el silencio del avión te absorbe y te hace sentir inestable. Te quedas pensando y repites para tí, esperando que tu compañera no se de cuenta, "¿Y ahora qué?"
jueves, 16 de febrero de 2012
La tecla del ingenio
Los tres mejores buscadores de tesoros se encontraron en el mismo lugar, a la misma hora, en el mismo punto de partida, siguiendo sus respectivas instrucciones al pie de la letra. Encontrarse con los otros oponentes era una contrariedad que ninguno había imaginado. De estos tres individuos destacaba por su complexión un tal Philipe, hombre de figura alargada, que parecía, si eso fuese posible, haber sido exportada de las tribus indígenas del congo, esta similitud se veía reforzada por la mirada atenta y avispada que le caracterizaba. El célebre mago turco Albethamat, conocido por su magnífico número de "la certeza enmascarada", truco que consistía en adivinar todos los pensamientos de su atónito público, si a este hecho le añadimos su grandes dotes para la interpretación no es de extrañar su merecida fama. La tercera persona que se encontraba en el lugar, probablemente la menos deseada, Se le conocía por el sobrenombre de Pantera, era un detective de pies a cabeza, no podía vivir sin analizar cualquier detalle por vanal que fuese. Su aspecto era tosco, casi desfigurado, de corta estatura y mirada afilada, razón que explicaba el exagerado respeto que imponía a sus clientes.
Lo interesante de esta historia es el hecho de que tres personas tan diferentes buscaran el mismo objeto. No es para menos, tratándose de la "tecla del ingenio" nombre por el que se conoce popularmene a la piedra azulada con forma de pirámide cuya posesión da a su amo un ingenio sobrenatural. Grandes hombres hicieron grandes azañas gracias a este objeto. La tradición cuenta que pasó por las manos de Carlomagno, Anibal y Napoleón entre otros hitos de la historia. Cada uno de estos tres misteriosos personajes codiciaban el objeto como nadie: el detective para descubrir los más grandes misterios, el mago para llegar a ser el mejor mago jamás recordado y el nativo para llegar al poder en su país. Estos tres ávidos hombres ansiaban el ingenio más que ningún otro arte o tesoro, para ellos el ingenio era la llave de la voluntad, y con él podrían conseguir cualquier reto, propósito o capricho. Lo que quisieran.
Los tres hombres estaban en alguna zona concreta de algúna recóndita parte de la habana africana. Los tres se encaminaron en busca de la reliquia sin separarse, recelosos de que uno de ellos se adelantara en el descubrimiento. El paisaje común de la zona eran sobretodo arbustos y verde, había bastantes arboles separados entre sí, y a veces se veían zonas coloridas por unas flores extrañas. A lo lejos se podía ver algún que otro animal al que no estaban acostumbrados.
Nunca en la historia del hombre semejantes eruditos en las artes cultas pusieron tanto empeño en la selección de palabras como en esa ocasión, y nunca, hasta ese momento, el resultado de semejantes reflexiones internas dieron un fruto tan poco abundante y conversaciones tan vacías. Hablaban de los pájaros mientras pensaban en sus nidos, hablaban de la forma de las nubes mientras pensaban en la forma del suelo. Buscando maneras de distraer a los compañeros, mientras trataban de no perderse ningún detalle. Entre gente tan adiestrada en el arte de la observación e ingenio, era difícil ocultar ciertas reflexiones o ciertas observaciones del posible paradero de la piedra. Ningún detalle pasaba desapercibido y ningúna teoría podía ser comprobada. Todos se vigilaban entre sí, y al menor síntoma de asombro o duda por parte de uno de ellos provocava en sus rivales un síntoma semejante, que solía acabar en una comprobación exhaustiva del lugar que no llegaba a ningún lado. La mañana pasó con la imágen de estos tres sujetos deambulando entre las plantas y los árboles del parque, del mismo modo pasó también la tarde. Cuando llegó la noche se sentaron a descansar, aunque de descanso tenía poco porque continuaba presente la intensa conversación superflua.
El detective, cansado del largo día, propuso oficialmente una "puesta de la verdad" término que le gustaba utilizar en su vida laboral para profesionalizar su apariencia. Cada uno escribiría en un papel los datos que conocía para encontrar la pirámide, esto se haría bajo juramento y en caso de mentir se castigaría al culpable. El resultado fueron tres frases: "Entre tres cipreses" "un montículo chirría en el paisaje" "la flor del oeste es roja, la del este azul, y la del tesoro no florece" sorprendidos por los hallazgos se apresuraron a llegar al lugar en cuestión; un pequeño montículo custodiado por tres ciperses, florecido como ningún otro, cosa extraña en ese lugar, y allí, pasando casi desapercibida, estaba la ansiada flor marchita. En el tallo de ésta, discretamente enrollado, había un trozo de pergamino que decía "Si leeis este papel antes de las 12:00 la piedra es vuestra. Ya sabéis quien soy".
Con cara de rábia cada uno volvió a su residencia. Probablemente tramando planes personales con los que superar en ingenio al poseedor de esa reliquia, buscando venganza para aquel que les había humillado, para aquél que, habíéndoles retado, había jugado sucio.
martes, 24 de enero de 2012
Entre pedales
Una música medieval acaricia el recuerdo de los que ya se fueron y ordena a esos que siguen caminando que no se detengan, que avancen, que el cansancio es de sabios.
Escucha la canción que durará, y síguela, sueña que estás despierto y vive. Vete lejos de casa, avanza, avanza. Déjate llevar por la canción de esta travesía. Mañana todo se sabrá, no estás solo, no tengas miedo en la oscuridad y el frio. La canción de los heroes seguirá sonando. Mañana la cantaremos lejos de casa, mañana la volveremos a escuchar.
Escucha la canción que durará, y síguela, sueña que estás despierto y vive. Vete lejos de casa, avanza, avanza. Déjate llevar por la canción de esta travesía. Mañana todo se sabrá, no estás solo, no tengas miedo en la oscuridad y el frio. La canción de los heroes seguirá sonando. Mañana la cantaremos lejos de casa, mañana la volveremos a escuchar.
PD: La canción es "the Bard's song" de Blind Guardian. Un grupo increíble con muchísima imaginación, unas melodías brutales, una voz muy poderosa y unos juegos de gutarras admirables. Aunque es un grupo de metal... para escucharlo convene previamente haberse quitado los prejuicios xD
2ª PD: Lo he escrito de carrerilla así que probablemente no tenga ningún sentido. No se si la canción quiere decir eso, a mi me sugiere esa idea, y así lo he escrito.
3ª PD: Espero que os guste. xD
lunes, 2 de enero de 2012
Feliz año
Una canción pegadiza, de estribillo fácil y melodía bailable. Mucha gente con mucha ilusión. Allí arriba el reloj iluminado aguarda el avanzar del tiempo, tan rápido como siempre y sin embargo tan lento... ¿Será ahora el momento? Las uvas esperan para secar las bocas sedientas de vida. La emoción se palpa. ¿A qué esperamos? una aguja capta todas las miradas. Gritos y chillidos incontenidos hacen de banda sonora. Ya no hay canción de fondo. ¿Será ahora el momento? una campanada suena. El mismo comentario de siempre se deja escuchar "son los cuartos"... Se ahoga el ruido. Tensión. Alguien empieza a comer "¡eso es trampa!" sigue comiendo. Primera campanada. Una uva menos, segunda, tercera, cuarta... No puedo más.
Me giro y miro a la gente. Un niño al borde del colapso intenta meterse una uva sin posibilidades. Su madre ríe en una situación parecida. Una pareja joven ha dejado de lado las uvas y comen regalices. Una señora mayor se encuentra entre la marea con su sillita y su cara emocionada, no come nada, solo observa esa juventud tan cercana, tan brillante. Todo es diferente. Un chico alto y encorvado le pregunta a su acompañante "¿Que espera en el futuro?" la respuesta es simple, profundamente simple "ya llegará". La noche avanza. Todos celebran lo mismo, la misma fiesta.
Ahora, que todo se ha calmado y las expectativas han pasado a ser recuerdos solo puedo preguntarme. ¿Cuándo repetimos? Conozco la respuesta, queda un tiempo, ya llegará. Hasta entonces se pueden hacer otras fiestas, otras cenas, otras torradas (barbacoas), otras excursiones, otras cañas, otras "ocas", otros planes, otros partidos... Que cada uno haga lo que quiera hacer. Lo importante del final de año es celebrar lo vivido. Por eso espero que celebremos el año que viene de la misma forma, con las mismas ganas y la misma ilusión. Hasta entonces: ¡Feliz año!.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







