
Después de un inmenso esfuerzo, y poniendo toda la maña de su parte, consiguió comprarlo por el mísero precio de 80 euros. Estaba orgulloso de haber conseguido regatear tanto. El precio inicial no le parecía escandaloso, pero pudiéndolo reducir a una tercera parte... casi sentía que estaba estafando al vendedor.
Era la mejor inversión que había hecho en su vida. Había conseguido el ejemplar perfecto, macho de dos años de edad, con esos tonos marrones tan característicos de los de su especie, esas cuatro patas cortas y ágiles, ese cuerpo alargado del cual sale una cola medianamente corta y discreta. Se había asegurado de que fuese el ejemplar modelo, comprobando la forma de la cabeza, con el hocico un pelín puntiagudo, el cuello alargado, proporcional a la longitud del cuerpo y muchas otras minuciosidades. Estaba orgulloso de su adquisición, a partir de ese momento ya nadie podría decirle que no existen los Gamusinos.
Gamusino!!
ResponderEliminarComo la peli de up! jeje. La foto me recuerda al animal disecado que habia en la casa vieja de caimari... XD