Coges la chaqueta y sales por la puerta con la mirada impasible. A tu espalda una familia te observa, todos con cara de preocupación. El ascensor se niega a subir. Miras la escalera con recelo, un pequeño vistazo impaciente al ascensor y empiezas a bajar escalón a escalón. Los que has dejado atrás cierran su puerta. En la esquina de la calle una joven te espera sonriente. "Pensé que no vendrías nunca" la miras con crueldad mientras le dices, "¿Cómo puedes ser tan cruel?" os reís, no podéis evitarlo. Luego dais un par de pasos hacia el garaje donde está aparcado ese coche que os llevará al aeropuerto, y luego, luego llegará ese avión que os llevará lejos. Seguís avanzando hablando de lo que se os pasa por la cabeza, sin conteneros lo más mínimo "¿tu crees que estamos locos?" te pregunta, "seguro" y volvéis a reír. Subís a ese avión.
Ya ha despegado, estáis a 1000 metros de altura. Oyes su voz ya un poco más seria "¿y ahora qué?" y llega una imagen a tu mente, un recuerdo de una escena que un día te hizo gracia, en la que unos peces están embolsados dentro del mar. Miras con miedo a todas partes, nada te ayuda, el cinturón, el asiento de delante, poco espacio... De pronto el silencio del avión te absorbe y te hace sentir inestable. Te quedas pensando y repites para tí, esperando que tu compañera no se de cuenta, "¿Y ahora qué?"

que buena! xD
ResponderEliminarBaltasar!!! hace mil que no me dices nada, no me puedo creer que la leas ahora! jeje me alegra que te haya gustado. A ver si escribes algo en tu blog, que ese si que vale la pena xD
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