miércoles, 10 de diciembre de 2014

El brillo seco


Con la sangre en los talones. Mis pies de color lila pálido, no se mueven los dedos. Estoy solo. A cada grito solo contesta el hielo. Se desprende un poco, murmura y susurra sonidos fríos. No se si saldré de aquí, el sol empieza a reflejar su luz afilada, todo brilla, nada consuela. No veo el horizonte solo esta montaña insuperable. Sigo gritando. El silencio grita más fuerte. La mueca del cielo se extiende, y nieva. Algún niño estará bailando. Avanzo a ninguna parte, sigo caminando. Quién sabe, a lo mejor si no estuviese perdido hasta disfrutaría del paisaje.

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