En el límite de la montaña llega el mar, espoleado por un viento incesante. Las olas vastas arrancan de las rocas pequeños restos de alguna planta que apenas ha crecido. El impacto es majestuoso, una explosión de aparente vida sacia al paisaje de belleza. Un hombre observa este fenómeno, se plantea interiormente por qué esa imagen es tan llamativa y agradable. La respuesta le llega de forma instantánea, como un eco lejano pero nítido, porque es muy humana.
yes!!! muy bueno! xD
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